martes, julio 20, 2004

Los Elizondos

Una amiga me presentó al hijo de Salvador Elizondo, Pablo. No tengo nada contra los pintores mediocres, pero la reiterada presencia de "mi papá" y aquello de "mi autor favorito es T.S. Eliot" y "yo he leído todo, nací rodeado de libros" me hacen sospechar. 
¿Tener un padre talentoso disminuye la oportunidad de los hijos o al revés? 
Pablo es bastante joven aunque lo traicione su incipiente calvicie. Es el hijo de un poeta que supo ganarse todas las becas posibles y logró hacerse de un patrimonio respetable. Su madre le "dejó" ya la casa en la del Valle para que la convirtiera en "Estudio". Allí lo conocí, en un reventón junto a sus pobrecitos lienzos. Nos platicó que se va a ir a estudiar a Londres, en una de las escuelas más caras "y de las mejorcitas".
Pienso que en Londres no serán capaces de dar lo que natura negó. Por otro lado, sé que con su apellido, el morro puede regresar y fácilmente conseguir una exposición y hasta la venta de varios de sus cuadros.
Lo más seguro es que en uno o dos años le canse la pintura y decida que siempre quiso dedicarse al cine.  A cualquiera le pasa.
Todo viene a cuento porque Ernesto Priego (el del link a la derecha) ilustra su blog con un exctracto del diario de Salvador y me pregunto si Pablo, antes de leer a T.S. Eliot alguna vez también dijo que su autor favorito era su papá o nada más aceptó esa casa de dos pisos (la envidia me corroe) en la colonia que ya mencioné porque piensa que se lo merece. 
 

1 Comments:

At 1:32 p.m., Anonymous Anónimo said...

¿Por qué te amargas tan feamente con esas minucias de la herencia genealógica? Si el güey es güey y medio bestia, pues qué hacerle, además eso del él-hizo-ondo en tu conciencia de literata resentida es aparte. Tú también tienes antecedentes ilustres: está Paquito, Pancho de España (plenipotenciario de la Madre Patria durante un chingo de años); Tacho (HOracio), el flautista más sepsi de los últimos años; Ramoncito, hermano de PAco y que le andaba conspirando a las espaldas y Annita, la que no era huerfanita pero si se la pasó medio dark oculta en su casita judía escuchando los taconazos militares de los alemancitos nazis. Claro, supongo que ninguno te dejó una casa, pero el apellido es algo, ¿qué no?
Besos sin rédito...

Fábrica de polvo

 

Publicar un comentario

<< Home